Profepa decomisó un camello, un hipopótamo, dos tigres y un oso negro en Veracruz

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Información entregada por Transparencia revela la magnitud del negocio del tráfico de especies en Veracruz, con ejemplares -unos vivos y otros muertos- traídos desde otros continentes entre 2016 y 2021. Es el tercer negocio ilícito más lucrativo, según la WWF.

Por Leticia Cruz

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) encontró y confiscó un ejemplar de camello hembra en Xalapa, la capital de Veracruz. A este hallazgo se suman otros como el de un hipopótamo, un oso negro, dos tigres y un delfín, además de otras especies en peligro de extinción.

Los datos de la Profepa, obtenidos a través de una solicitud vía transparencia, detallan que entre las especies decomisadas se encuentran desde aves exóticas como tucanes y guacamayas, hasta jaguares, venados, coyotes, mapaches, cocodrilos, corales y, aún más: tigre de bengala, tigre siberiano, zorros y nutrias.

Los datos que se tienen son desde 2016 a junio de 2021 porque sólo está disponible el archivo de los últimos cinco años. Sin embargo, las cifras de las que se tiene registro son de cerca de 900: 863 -de esa cifra, 43 especies animales decomisadas están en peligro de extinción- precisa la información solicitada a la Profepa.

Esa dependencia y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) detallan que, en el año 2016, en el estado de Veracruz fueron decomisadas 135 especies animales, 32 de ellas en peligro de extinción.

Entre las especies decomisadas en 2016 destaca el de un ejemplar de camello hembra, especie exótica, en la ciudad de Xalapa; ejemplares de mono araña juvenil y lactante, amazonas (loros) en peligro o amenazados; monos aulladores muertos, especie en peligro; 1 coyote, 5 mapaches, iguanas verdes, boas, tucanes, zarigüeyas, oso hormiguero, cocodrilos, tortugas, una gacela, un jaguar y un tigre siberiano, entre otras.

En 2017 fueron decomisadas 362 especies animales, entre ejemplares vivos y muertos, 5 de ellas en peligro de extinción. El panorama no es muy diferente en cuanto a las especies traficadas, sumando entre su acervo a especies como ocelote, corales marinos, ornamenta y piel semifresca de venado bura, 12 ejemplares de venado cola blanca en la ciudad de Tlalteleta, huevos de tortuga marina amenazada, 2 tortugas japonesas; así como el aseguramiento en la ciudad de Córdoba de 36 ejemplares disecados.

Para el año 2018 el informe solicitado a Profepa y Semarnat detalla que 328 animales, entre especies vivas y muertas, fueron decomisadas en Veracruz, 6 de ellas en peligro de extinción. En ese año, además de aves exóticas como guacamayas, pericos, loros, así como tortugas y monos; fueron decomisados: 1 mono verde exótico, 1 ejemplar de tigrillo, 1 ejemplar de Hipopótamo del Nilo, 3 ejemplares de nutrias, 2 ejemplares de zorro gris; así como 1 cadáver de jaguar panthera onca en el municipio de Jesús Carranza.

En 2019 fueron decomisadas 38 especies animales, entre ejemplares vivos y muertos, entre los cuales se encuentran: 3 venados gamo, 1 venado cola blanca muerto, 1 delfín de la especie tursiops truncatus (especie protegida), boas y entre ellas una especie colombiana constrictor; pitones; 3 halcones harriz; 1 ejemplar de venado cola blanca; 1 tigre de bengala y 1 oso negro en el municipio de Álamo Temapache.

A estos ejemplares decomisados en 2019, se suman 28.254 kilogramos de carne de cocodrilo de pantano, que es una especie amenazada.

De los años 2020 y 2021 no se tiene registro de especies decomisadas visibles hasta junio de 2021 en la Profepa del estado de Veracruz.

Las tortugas y aves exóticas como cotorras cucha son, por número, las especies animales más decomisadas en el estado de Veracruz.

Los números evidencian que las especies se trafican en territorio veracruzano: algunas salen de aquí, otras se reproducen aquí, otras se compran aquí (como un hipopótamo, un camello, un tigre de bengala).

Esto a pesar de que en el caso del estado de Veracruz existe una Ley para Protección de los Animales que tipifica como delito el maltrato animal, además de que la Norma 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tiene un catálogo de especies en peligro de extinción.

Pero además existen las especies animales que han sido o siguen siendo traficadas, y que aún se encuentran en la clandestinidad.

Como en todo delito que implica un negocio, los culpables no sólo son quienes venden especies animales, sino quienes las compran, es decir, en el crimen o delito de tráfico de especies es cometido por vendedores y compradores de seres vivos, en este caso especies animales exóticas o salvajes.

El crimen va a grandes escalas, es decir, el crimen organizado incluso en redes internacionales. Se trata de un problema relacionado con delitos que amenazan la biodiversidad en el mundo, refieren informes gubernamentales y de organizaciones como Greenpace y World Wildlife Fund (WWF) –Fundación Mundial para la Vida Silvestre-, hasta informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en torno a la biodiversidad.

De acuerdo con la WWF, cada año el tráfico de especies mueve miles de millones de dólares. Este crimen está acabando con la vida silvestre en todos los continentes.

El hallazgo de un hipopótamo y otras especies revelan la presencia del tercer negocio ilícito mas lucrativo en Veracruz. Crédito: Alanimal.

¿Qué es el tráfico de especies?

El tráfico de especies es comercio ilegal de animales vivas o muertas, o algunas partes de ellos (como cuernos de venado o elefante, así como su piel) o sus derivados (como huevos de tortuga), por ejemplo.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el tráfico ilegal de vida silvestre tiene un impacto directo e irreversible sobre los ecosistemas y su biodiversidad. Es posible observar esto en el gran declive que han mostrado las poblaciones de especies de alto valor comercial en los últimos años.

Aunado a ello, las implicaciones que tiene dicho tráfico sobre el marco social y económico son graves: pone en riesgo la seguridad nacional debido a su cercana relación con otras actividades ilícitas, frena el crecimiento de comunidades locales, debilita gobiernos y representa serios riesgos para la salud mundial (WWF, 2012).

No obstante, el tráfico ilegal de vida silvestre ha sido visto primordialmente como una problemática de índole ambiental, por lo que los métodos para combatirlo han tenido resultados insuficientes.

Pese a las dificultades de transportar delfines, un ejemplar fue encontrado. Fototeca Paloma Lab: Camaño/ Alanimal.

Tráfico de especies, delito penado con cárcel en México

Si bien se desconoce la situación legal de los traficantes de especies animales y especies animales en peligro de extinción, en el caso de los ejemplares decomisados en los años inmediatos anteriores, en México el tráfico de animales está tipificado como delito que se sanciona con cárcel.

El tráfico ilegal de ejemplares, partes y derivados de flora y fauna silvestres, es un delito de conformidad con el artículo 420 fracciones IV y V del Código Penal Federal, que se castiga con pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de trescientos a tres mil días multa, y se aplica una pena adicional hasta de tres años más de prisión y hasta mil días multa adicionales, cuando las conductas ilícitas se realicen en o afecten un área natural protegida, o cuando se realicen con fines comerciales.

El tráfico ilegal de especies está clasificado como la tercera actividad delictiva más lucrativa y representa uno de los mayores peligros para la biodiversidad. De acuerdo con informes internacionales, la actividad delictiva del tráfico de especies suele estar intrínsecamente relacionada con otras actividades criminales, a gran escala operan en red con contactos, incluso, de un continente a otro.

Ahora, con el uso de las nuevas tecnologías, en el mercado de internet y redes sociales, son ofertados también animales exóticos y en peligro de extinción.

Para la WWF, el tráfico de especies animales es un negocio rentable y cuyo riesgo «compensa» a los traficantes al estar menos perseguido y penado que el tráfico de drogas o de armas.

Especies animales, equilibrio de la vida

Diversas organizaciones e informes advierten en torno a las amenazas que representan para el equilibrio ambiental no sólo local sino mundial, las afectaciones a especies animales.

Además, evidencia científica hecha pública a nivel mundial, ha demostrado, que los animales son seres con capacidad sensitiva y cognitiva, es decir, sienten y tienen inteligencia.

La World Wildlife Fund (WWF) refiere que la caza, la tala y la pesca ilegales ocurren en casi el 30% de los sitios naturales del Patrimonio Mundial, y agrega que la captura ilegal de especies en sitios del Patrimonio Mundial disminuye sus beneficios sociales y económicos vitales.

Greenpace advirtió que, de acuerdo con informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en torno a la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas del Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los​Ecosistemas, 1 millón de especies están en peligro de extinción, más que en cualquier otro momento en la historia de la humanidad.